Después de día y medio viendo desmontanda una mesa de escritorio, he llegado a la conclusión que lo mío no es el bricolaje.
Esta vez he decidido contarlo en lugar de escribirlo, quizá porque ya me he destrozado suficiente la reciente manicura :)
Ahí va mi gran momento del no-montaje:
El cuerpo del delito:
P.D. Gracias a Pablo, porque sin él no tendría el audio editado. Es una suerte que seas el hombre de mi whatsapp.

Extraña sensación esta de oirte en vez de leerte. No te diré que me gusta más, porque tus textos me encantan, pero si que me he reido y me ha traido muchos recuerdos volver a escuchar tu voz.
Y seguro que acabas montando ese escritorio. Anda que no :)
Besos, guapa!!!!